martes, 10 de febrero de 2009

REDISTRIBUCIÓN :
La provisión de un bien privado por parte del sector público como política de redistribución del ingreso, es considerada una buena herramienta ante la falta de información sobre los agentes. No obstante, dicha política puede acarrear disyuntivas entre calidad y redistribución, y entre eficiencia y redistribución. Si se desea implementar esta clase de política, es preferible incurrir en un costo de información, una ineficiencia fija, para aplicar un impuesto progresivo y redistribuir el ingreso bajo el segundo teorema del bienestar, y no mediante una transferencia en especies. La política es m´as o menos efectiva dependiendo de las restricciones institucionales a las que se enfrente el Estado. Si dichas restricciones impiden la discriminación de acceso al sistema educativo, para que la política educativa tenga éxito es necesario olvidarse de la posibilidad de máxima redistribución. Lo anterior conllevar´ıa a que la política afianzara la diferencia entre los objetivos de calidad en la educación y, al mismo tiempo, enfrentar la inequidad. ***********

Se debe entender que los mecanismos de redistribución del ingreso en la lucha contra la pobreza no dependen del exterior sino de cada país. Así piensa el expresidente de Uruguay, Julio María Sanguinetti, quien señala que en América Latina se suele hablar de los fenómenos de pobreza y siempre se buscan culpables sin asumir responsabilidad.

En consecuencia no existen Estados que manejen el tema de la redistribución. El punto, según el ex mandatario, es entender cuál es el rol de cada situación. Si se habla de un Tratado de Libre Comercio para lograr mayor comercio, con la idea de que se va a producir más y a generar ingresos adicionales al país, se deben despejar escenarios que permitan ese propósito.

Para Colombia es conveniente un tratado de libre comercio con los Estados Unidos, dijo el ex presidente de Uruguay, teniendo como telón de fondo el impacto que ha tenido en las economías de México y Chile las negociaciones alcanzadas con la principal economía del mundo. “Lo que es evidente es que las economías cerradas no existen más, ya que no tienen perspectivas ni posibilidades”.

Un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos si bien ofrece grandes oportunidades, también no se debe perder de vista que existen riesgos. Es ahí donde se mide qué tan efectiva es la capacidad negociadora para plantear los tiempos y las estrategias más adecuadas.

Para el caso colombiano, el ex mandatario es de la idea de que para lograr un buen TLC con EE.UU. es fundamental tener claro cuáles son los puntos débiles y también los fuertes. Si bien algunos plantean el libre comercio como la panacea que puede llevar a mayor desarrollo, de igual modo están los que miran el proceso como la llegada de un monstruo que entra a aplastar. “No hay ni una cosa ni la otra. Con el mundo rico hay que convivir, porque si no entendemos que Estados Unidos y Europa, y de algún modo Japón y China, nunca vamos a crecer ni estar en las ligas mayores”.

La disposición para decirle sí al libre comercio, según Sanguinetti, no implica que haya que abrirse de una manera ingenua y es ahí donde debe anteponerse el concepto de saber negociar bien.

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